El blableo olímpico de Danilo Medina
Ensamble
El blableo olímpico de Danilo Medina
Por Miriam Ventura
Westchester. NY .- Necesitamos claridad, no discursos. A Jehovah de
Los Ejércitos le bastaron diez frases dadas a Moisés en el monte Sinaí
para echar la batalla de todo lo que ha sido el hombre hasta este
santo día.
Esto viene a cuento, a propósito del discurso de aceptación de la
Candidatura presidencial por el Partido de la Liberación Dominicana
-PLD- que dio el candidato Danilo Medina, el domingo 28 de agosto en
el Palacio de los Deportes, en la capital dominicana.
Si al Dios de los hebreos le bastaron 53 palabras para trazar la norma
de vida al hombre, hasta nuestros días (los diez Mandamientos),
nuestro candidato se excedió con 3,027 palabras, para un total de
3,080.
El blableo no es bueno en tiempos de crisis; se preferiría un buen
chiste en medio de la batahola al sermón de adviento de Antón de
Montesinos, léase Danilo Medina, pero hirvamos este ñame, en baño de
María. Contrario a lo que Medina le enrostra a su rival, es mejor ser
gracioso que pretencioso.
El discurso de Danilo Medina, contrario a lo que ciertos analistas
piensan, lo considero desfasado (y no hablo de faltas ortográficas,
puntuaciones etc., no soy policía del lenguaje), me refiero a lo
inspiracional, a la belleza poética que debe acompañar una carta de
presentación como pase… No olvidemos que hacer política, sexo y hasta para orar hay que tener una poética del manejo, del hacer, la
percepción , del sentir. Es situarse en el lugar de los otros.
Altisonante Danilo Medina, pretendió venderse como el “fuerte”, como
hombre de látigo, olvidando que Cristo campeó entre malos y buenos,
creyentes y ateos, y en cualquiera de las circunstancias ofreció la
otra mejilla. Medina trae en el momento de aceptación de su
candidatura una extraña combinación de látigo y corazón, mezclados para metas distintas: Dar amor a los honestos y al crimen entrarle como a la conga, “por los pies, por las manos, por la cabeza hasta arrancarle
el corazón y las entrañas”.
No ha de dudarse que nuestros ancestros al escuchar cómo se
estremecía el Parque Olímpico por los latigazos de Medina, por un
lado, y sus pretenciones de divinidad, por el otro, brotaran en ira
afrotaína. El llamado del candidato del PLD a sus correligionarios
sobre la necesidad de sentir “un exacto equilibro entre el orgullo y
la humildad” cayó como una pedrada de las ánimas, ante el hecho de no
practicar con el ejemplo…
Se requiere de un discurso que enumere, al menos, cómo ir del boroneo,
como dice Hipólito, de las –micro empresas- al decir de Danilo, a la
hogaza de pan…
Que nos aclare –látigo aparte-, una estrategia racional y humana que
rescate a los dominicanos de la vorágine criminal de sicarios, para
solo citar una de nuestras últimas invenciones, que envuelve al país.
Sobre la educación? De acuerdo, pero no es el nombre que tiene la
libertad, es uno de los tantos que tiene…Si lo que dice nuestro
candidato, que se ha preparado toda una vida para ser presidente,
habría que sospechar que en la escuelita que lo prepararon pasó con
chivo. Danilo, como discípulo de Juan Bosch, -que dices ser- estemos
claro, como prescribe el segundo mandamiento, no tomes el nombre de
Juan Bosch en vano.
El hombre, en su borrachera verbal, no acierta ni en una de sus miles
de palabras a considerar ni por asomo que el 15 por ciento de la
población dominicana vive en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica y que constituye de por sí el arma transnacional y diaspórica más
formidable de cualquier gobierno para avanzar el bienestar nacional. O
no?
No necesitamos diez millones de turistas, no señor, para que el país
salga a flote, sino la mitad, cinco millones de dominicanos
trabajando, sembrando, creando empujando la carreta cuesta arriba,
without speaking in English…
No estamos para acertijos. Qué es eso de que hará lo que no se ha
hecho en el país? Veamos: Trujillo industrializó la Republica,
Balaguer la sembró de multifamiliares, y Leonel, inventó el tren. Qué
nos falta fuera de Omega, las pistas de aterrizajes de Quirino, y los
pataleos a luz no pagada de Euclides Gutiérrez Félix?
Es menester, Danilo, el enunciado mínimo de una política que reduzca
al menos en un diez por ciento los ladrones de saco y corbata con
yipetas con placas para “uso oficial solamente”, eso no se ha hecho;
un subsidio para la adquisición de velas, velones o jumiadoras
mientras "se haga la luz". Una estrategia que ponga por lo menos un
yaniqueque en cada plato y considere una amnistía condicional a la
devolución de bienes mal habidos para todos aquellos artillados con
sus fortunas de ahora para ahorita.
En vista de que nuestro flamante candidato se ha agenciado o ha echado
mano de tres ministros de Estado del gobierno de su partido para
lanzar su campaña, es impensable que ninguno de estos le haya
observado la necesidad de abordar, así sea por encima, la urgencia de
referirse en ese mamotreto oratorio a uno de los fundamentos, para
cualquier transformación o como usted denomina “tiempos de cambios”
como sería la Cultura. Pero esto será harina para otro costal.
No obstante, para su discurso de inauguración-de ganar el próximo mayo-, una recomendación: Agenciarse la asesoría -así
sea mínima- de unos pocos entre la brigada de poetas que cobran a
trocha y mocha en el actual Ministerio de Cultura, para que lo
socorran en el arte de dar “latigazos”, perdón, de escribir discursos.
A Danilo que me perdone, pero es que estamos en campaña porque hay
almas que salvar. Hipólito, prepárate Papá, que ahora vengo contigo.
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